martes, 19 de julio de 2016

Día 07 (09-10-2015): Ruitelán-Portomarín

Bajamos a desayunar y nos encontramos , con la música sonando, una única mesa para todos los peregrinos que estábamos. Desayuno sencillisimo, pero , como dice Santos : ""espectacular"". La jarra de leche, café, mantequilla , mermelada y bandejas de pan tostado recién hecho. Yo ofrecí a todos las castañas y nueces , que la tarde anterior, en el pueblo de Ambasmestas , una señora de más de 90 años había recogido y que me regaló.
Que poquito nos va a quedar después de finalizar la séptima etapa de nuestro "Camino". En esta jornada, que queremos estirar lo máximo que podamos, al final serán 80 kilómetros, para que las últimas sean más cortas y sobre todo la última , ya que tenemos que llegar al mediodía a Santiago.
Hoy abandonaremos la provincia leonesa, para entrar en Galicia a lo grande: subiendo el puerto de "O Cebreiro"(1.320 metros). Salimos, en ascenso, desde el inicio, con mucho respeto a la subida del puerto, que en 10 kilómetros , salva un desnivel de 690 metros.
Cada uno a su ritmo vamos disfrutando de esta subida. Yo me lanzo a la persecución de Javi, que se había escapado, pero fúe imposible, le voy viendo durante todo el puerto, pero el "gallego" está en su tierra y no nos da ningún respiro.
Una vez arriba, el esfuerzo realizado, queda en un segundo plano. Mientras van llegando el resto del grupo, uno no sabe donde mirar ni que fotografiar.....
Los 360 grados son una delicia para la vista, las mejores panorámicas de todo el "Camino". Javi nos habían dicho que los paisajes gallegos nos iban a encantar y , desde luego , el comienzo no puede ser más bonito
Nos merecemos este almuerzo. Entre barrita de cereales y onza de chocolate, nos contamos los detalles de la subida de cada uno.En este punto tenemos la sensación , que de aqui a Santiago, solo nos queda lanzarnos hacia abajo.
La población de O Cebreiro ya nos muestra la arquitectura rural y medieval que nos vamos a encontrar en Galicia. Aquí vemos una de sus representativas construcciones , las pallozas.
El primer templo que se encuentra un peregrino al entrar en Galicia es la iglesia de Santa María de O Cebreiro, del siglo IX.
Abandonamos este místico lugar, a solo 151 kilómetros de nuestra meta. Nos preparamos para la vertiginosa bajada del puerto, aunque antes nos espera la "tachuela", después de lo subido del Alto del Poio.
La cima del Alto del Poio está a 1330 metros , 10 centímetros más que el O Cebrerio. Es el punto más alto del Camino francés en Galicia. Menos mal que no hemos bajado mucho para afrontar esta bonita ,corta y dura subida. Ya estamos los seis en la cima. El esfuerzo realizado nos invita a almorzar por segunda vez.
Jorge aprovecha para sacarse una instantánea de su culito: terso y firme, tras los dos puertos recientemente coronados.
Sellamos la credencial en el Albergue del Puerto y nos sentamos en una mesita , a pie de carretera, para dar buen cuenta de cervezas, bocadillos y dulces.
Tanta miga por el suelo, atrae a otra de mis compañeras de mi particular "Camino". Le mando la foto a Carmen, que no las puede tener a menos de 500 metros, no le gustan nada.Pero si son muy buenas......
Ya no hay mas fotos hasta llegar a Samos. El descenso que hemos realizado no lo permitía;yo tenía que ir concentrado sino quería tener un susto. He bajado estos 20 kilómetros hasta Triacastela a tope. Dos veces se ha salido la cadena hasta adelantar a Javi, que luego me cuenta que según su cuentakilómetros, he bajado a más de 70km/hora.
En Triacastela hay dos posibilidades de continuar el "Camino". Elegimos continuar hasta Samos por carretera; la otra opción , según los apuntes , era entre bosques, con mayor dificultad y se acercaba la hora de comer y nos quedaba un buen trecho hasta Sarria , donde habíamos decidido comer.
En Samos hacemos otra paradita, para visitar el Monasterio de Samos. Los monjes benedictinos nos ofrecen ,en su tienda objetos y dulces caseros. No nos podemos resistir y nos llevamos unos dulces, que más adelante compartiremos con los peregrinos. Desde aquí , directos a Sarria, donde comemos y donde aprovecho a repasar los radios de mi bici,con la pieza que me presta Santos.
La tarde ha sido memorable. Continuos toboganes entre bosques de robles , pasando por aldeas y disfrutando de las "corredoiras".
En mitad de este divertido recorrido, nos encontramos el indicador de que solo nos quedan 100 kilometros. Nos da hasta pena que esto se acabe.
Seguimos disfrutando de los estrechos caminos gallegos, pasando por sus pintorescas aldeas. Esta la pasamos a toda velocidad y luego nos cuenta Santos y Mikel, que salió un aldeano con muy malas pulgas y con intención de echarnos el guante. Era tal la velocidad que llevábamos que no pudo ser......menos mal.
Y al final del divertido descenso , nuestro final de etapa, Portomarín,una de las localidades de mayor peso histórico de la Ruta. La antigua población quedó anegada por el embalse de Belesar, en el río Miño, en 1962. El nuevo Portomarín tiene alguna construcción del viejo, como la iglesia románica de San Nicolás (siglo XII), llevada piedra a piedra a su ubicación actual.
Como el pueblo está en alto, la búsqueda del albergue Novo Porto, nos exige un último esfuerzo. Nos instalamos , en esta ocasión, compartiendo habitación de literas con el resto de peregrinos. Una vez aseados y aliviadas esas rozaduras que empiezan a aparecer, una vuelta por el pueblo , para buscar sitio para cenar. Solo quedan dos días.

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